DALLAS : ( Serie emitida por TVE en 1979 )
Dallas, la mítica producción estadounidense creada por David Jacobs, marcó un hito histórico en la televisión global a partir de 1979 (año de su estreno en España y gran parte de Hispanoamérica, tras un breve debut en EE. UU. en 1978). El show revolucionó las dinámicas de la ficción nocturna al trasladar la estructura del melodrama o culebrón tradicional a una producción de gran presupuesto en horario estelar, enfocada en el lujo, el petróleo y la codicia sin límites de la familia Ewing.
Resumen del Argumento (Temporadas Iniciales 1978-1979)
El eje central de la trama arranca en el rancho Southfork (Texas) con el inesperado matrimonio entre Bobby Ewing (Patrick Duffy), el hijo menor y honesto de una poderosa dinastía petrolera, y Pamela Barnes (Victoria Principal). El enlace desata tensiones brutales debido a que los Ewing y los Barnes arrastran una enemistad histórica por rivalidades de negocios del pasado.
Sin embargo, el verdadero catalizador de la serie —y quien pronto se adueñó del protagonismo absoluto— es el hermano mayor, J.R. Ewing (Larry Hagman). J.R. es el director de Ewing Oil: un magnate maquiavélico, corrupto y calculador que no se detiene ante nada para destruir los planes de su hermano y sabotear a la familia Barnes mediante chantajes, infidelidades y trampas comerciales. A su lado sufre Sue Ellen (Linda Gray), su esposa desatendida y alcohólica, víctima constante de sus humillaciones y abusos psicológicos.
Comentario Crítico y Análisis de su Impacto
- El triunfo de la amoralidad: Hasta finales de los 70, las series comerciales solían tener héroes claros con brújula moral intachable. Dallas rompió ese molde al demostrar que un villano carismático, despiadado y corporativo como J.R. podía fascinar y enganchar por completo a la audiencia.
- Pionera del Cliffhanger: La serie perfeccionó la técnica de cerrar los episodios o las temporadas con giros dramáticos extremos en su punto más alto (una fórmula que heredaron series modernas). De hecho, el periodo de 1979-1980 sentó las bases para el fenómeno televisivo más grande de la época: el misterio de «¿Quién disparó a J.R.?».
- Crítica al sueño americano: Bajo las capas de glamour tejano, sombreros vaqueros y coches caros, el programa funcionaba como un reflejo satírico de la avaricia capitalista desmedida de la época, exponiendo la infelicidad crónica oculta tras las fachadas de opulencia de la alta sociedad.